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jueves, 25 de noviembre de 2010

Atilio A. Boron

ALAI AMLATINA, 25/11/2010.-  En Cuba se está generando un gran debate sobre el futuro económico de la Isla. Entre los cubanos se ha hecho carne la convicción de que el actual ordenamiento económico, inspirado en el modelo soviético de planificación ultra-centralizada, se encuentra agotado. Tal como lo advirtieron Fidel y Raúl, su permanencia pone en entredicho la supervivencia misma de la revolución. Si se la quiere salvar será preciso abandonar un esquema de gestión macroeconómica que, a todas luces, ya pasó a mejor vida.

La experiencia histórica ha enseñado que la irracionalidad y el derroche de los mercados pueden reaparecer en una economía totalmente controlada por planificadores estatales, los que no están a salvo de cometer gruesos errores que producen irracionalidades y derroches que afectan al bienestar de la población. Ejemplos: en un país con un déficit habitacional tan grave como Cuba el ente estatal a cargo de las construcciones registra 8.000 albañiles y 12.000 personas dedicadas a la seguridad y a custodiar los depósitos de las empresas constructoras del estado. O que los informes oficiales del gobierno consignen que el 50 % de la superficie agrícola de la isla está sin cultivar, en un país que debe importar entre el 70 y el 80 % de los alimentos que consume. O que casi la tercera parte de la cosecha se pierda debido a problemas de coordinación entre los productores (sean éstos organismos estatales, cooperativas agrícolas o empresas de otro tipo), las empresas de almacenaje y acopio y los servicios estatales de transporte que deben llevar la cosecha hasta los grandes centros de consumo. O que actividades tales como la peluquería y los salones de belleza sean empresas estatales -¿en qué página de El Capital recomendó Marx tal cosa?- en las cuales los trabajadores reciben todos los implementos y materiales para realizar su labor y cobran un sueldo, pese a lo cual cobran a sus clientes diez veces más que el precio oficialmente establecido, fijado décadas atrás, y sin pagar un centavo de impuestos.

Estos son unos pocos ejemplos que conversando con los amigos cubanos se multiplican ad infinitum. Pero plantean una cuestión de importancia práctica y también teórica: el proyecto socialista, ¿se realiza al lograrse la total estatización de la economía? La respuesta es un terminante NO. Si en la Unión Soviética (que sólo tuvo como precursora a la heroica Comuna de París) las condiciones específicas de su tiempo no le dejaron otra alternativa que fomentar la estatización integral de la economía, nada indica que en las condiciones actuales se deba obrar de la misma manera. Tal como con perspicacia lo anotara Rosa Luxemburgo a propósito precisamente del caso soviético, no hay razón alguna para hacer de necesidad virtud. Y si la estatización total y la planificación ultracentralizada pudo haber sido necesaria -y aún virtuosa- en su momento, al hacer posible que en un lapso de cuarenta años Rusia, el país más atrasado de Europa, pudiera derrotar al ejército Nazi y tomar la delantera en la carrera espacial, hoy ya no lo es. Dicho en términos del marxismo clásico, el desarrollo de las fuerzas productivas decretó la obsolescencia de formas e intervenciones estatales que siendo eficaces en el pasado ya no tienen posibilidad alguna de controlar la dinámica de los procesos productivos contemporáneos, decisivamente modelados por la tercera revolución industrial.

Cuba se interna en un proceso de cambios y de actualización del socialismo. Los primeros borradores del proyecto, un documento de una veintena de páginas aparecido como suplemento especial del Granma y Juventud Rebelde, fue distribuido masivamente en la población. Se tiraron 500.000 ejemplares que fueron inmediatamente adquiridos por la población, invitada reiteradamente a leerlo, discutirlo y hacer llegar sus propuestas. Van a hacer otra gigantesca tirada más, porque el ansia de participación es enorme. El documento será examinado críticamente por todas las organizaciones sociales, sin distinción alguna: desde el Partido Comunista hasta los sindicatos y el enjambre de asociaciones de todo tipo que existen en la isla. Por eso se equivocan quienes se ilusionan con que la introducción de las reformas de inicie a un indecoroso -¡y suicida!- retorno al capitalismo. Nada de eso: lo que se intentará hacer es nada más y nada menos que llevar adelante reformas socialistas que potencien el control social, es decir, el control popular de los procesos de producción y distribución de la riqueza. El socialismo, correctamente entendido, es la socialización de la economía y del poder, más no su estatización. Pero para socializar es necesario primero producir, pues en caso contrario no habrá nada que socializar. Por lo tanto, se trata de reformas que profundizarán el socialismo, y que no tienen absolutamente nada que ver con las que plagaron América Latina desde los años ochentas.

Va de suyo que el camino a recorrer por la Revolución Cubana no será nada fácil y se encuentra erizado de peligros. A las dificultades propias de toda transición se le agregan los derivados del infame bloqueo impuesto por Estados Unidos (y mantenido por el Premio Nóbel de la Paz Barack Obama), el permanente bombardeo mediático y las presiones a que se ve sometida la isla procurarán por todos los medios hacer que las reformas socialistas degeneren en una reforma económica capitalista. El quid de la cuestión está en la brújula política, la orientación que tendrán estos procesos de cambio. Y el pueblo y el gobierno cubanos disponen de una muy buena brújula, probada por más de medio siglo, y saben muy bien que es lo que deben hacer para salvar al socialismo de las mortales amenazas que le plantea el agotamiento de su actual modelo económico. Y saben también que si hay algo que liquidaría las conquistas históricas de la revolución, que las barrería de un plumazo, sería la re-mercantilización de sus derechos y su conversión en mercancías. Es decir, la reintroducción del capitalismo. Y nadie quiere que tal cosa ocurra.

- Dr. Atilio A. Boron, director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales (PLED), Buenos Aires, Argentina.

sábado, 23 de octubre de 2010

 

clip_image002El sueño de contar con casa propia del Suyu Jach’a Karangas, hoy se hizo realidad, gracias a la gestión de los Apu Mallkus y Mama T’allas, desde la gestión pasada, que en su momento fue Tata Dámaso Ingala (2009 -2010), actualmente  Tata Máximo Reynaga y Crescencio Yavi (2010 - 2011), corroborado por la Diputada Nacional Beatriz Guzmán.

En acto central de la entrega oficial del cabildo, fue presidido por el Presidente del Estado Plurinacional Evo Morales Ayma, quien al momento de dirigirse ante el publico manifestó “…yo también soy de Jach’a Karangas”. El cabildo esta ubicado en la calle Bullain y Tomas Frias zona sud de la ciudad de Oruro, que minutos mas tarde fue ch’allado y festejado por conjuntos autóctonos, donde el primer mandatario junto a las autoridades originarias de las doce markas de Jach’a Karangas compartió un apthapi (merienda comunitaria).

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Para todos quienes estaban presentes, fue un día de alegría y gran regocijo, ya que muchos se pasearon por las distintas habitación del inmueble, la terraza y el amplio patio que cobijo a mas de centenar de visitantes. El medio de comunicación masivo que cubrió fue canal 7 de Oruro.

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GALERIA DE FOTOS

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lunes, 18 de octubre de 2010
14 de Octubre de 2010, 09:25

     La Paz - Bolivia.-  Los representantes de la nación originaria de Jacha Carangas se reunieron el jueves con el presidente Evo Morales para reiterar su apoyo al proceso de cambio y a la Ley Contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación.

    En una ceremonia que se cumplió en Palacio de Gobierno, los representantes de 175 ayllus de esa nación originaria entregaron al Jefe de Estado una resolución aprobada en las últimas horas y realizaron un ritual ancestral de agradecimiento a la Pachamama.

    El apu mallku de la Parcialidad Aranzaya, Máximo Reinaga, manifestó que el presidente Evo Morales lleva adelante una efectiva transformación de Bolivia en favor de todos los bolivianos, proceso al cual dijo "apoyan incondicionalmente".

    "Esta gran oportunidad que nos permite la Pacha y nuestro hermano Presidente para que hoy podamos cumplir un rito que es importante el Phoqhanchawi Taypi Sata y estamos convencidos que nuestro Presidente está haciendo una transformación de nuestra Bolivia, y vamos apoyar desde el Ayllu, desde el Marka Suyu", aseguró.

   Dijo que las leyes que se aprueban en el país son en beneficio de las comunidades de Bolivia, las cuales deben enmarcarse en la "visión del buen vivir de todos los bolivianos".

    Por su parte, el Jefe de Estado agradeció la visita y saludó el apoyo de la nación originaria Jacha Carangas que aseguró es un  mensaje de las víctimas del racismo, de quienes han sido humillados.

    "Yo saludo de verdad una gran iniciativa de ustedes, hermanas y hermanos, traernos un voto resolutivo, con este voto resolutivo saludando esta ley, imagínense después de cuántos años por lo menos estamos aprobando una ley contra el racismo, después de 185 años de vida como nación", remarcó.

    En la resolución que fue entregada al Jefe de Estado los campesinos originarios ratifican su apoyo a la lucha contra el racismo y el respaldo al proceso de cambio, para la consolidación del Estado Plurinacional.

    El documento apoya, "en su integridad" la Ley Contra el Racismo y toda forma de Discriminación, promulgada por el Presidente Evo Morales y rechaza de manera enfática "las actitudes de ciertos sectores de la oligarquía que rechazan esta ley, por considerar que afecta la libertad de expresión.

    Además, las autoridades originarias del Suyu Jacha Carangas anunciaron que participarán en la elaboración del reglamento de la ley de manera participativa y directa.

    Finalmente se declararon "en permanente estado de emergencia y vigilia ante cualquier intento de desestabilización del Gobierno" y convocaron a la unidad, reciprocidad y mancomunidad de todas las naciones originarias y organizaciones sociales.
ABI


LA PAZ |Abi Agencia
Los representantes de la nación originaria de Jacha Carangas se reunieron el jueves con el presidente Evo Morales para reiterar su apoyo al proceso de cambio y a la Ley Contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación.
En una ceremonia que se cumplió en Palacio de Gobierno, los representantes de 175 ayllus de esa nación originaria entregaron al Jefe de Estado una resolución aprobada en las últimas horas y realizaron un ritual ancestral de agradecimiento a la Pachamama.
El apu mallku de la Parcialidad Aranzaya, Máximo Reinaga, manifestó que el presidente Evo Morales lleva adelante una efectiva transformación de Bolivia en favor de todos los bolivianos, proceso al cual dijo "apoyan incondicionalmente". 
"Esta gran oportunidad que nos permite la Pacha y nuestro hermano Presidente para que hoy podamos cumplir un rito que es importante el Phoqhanchawi Taypi Sata y estamos convencidos que nuestro Presidente está haciendo una transformación de nuestra Bolivia, y vamos apoyar desde el Ayllu, desde el Marka Suyu", aseguró.
 Dijo que las leyes que se aprueban en el país son en beneficio de las comunidades de Bolivia, las cuales deben enmarcarse en la "visión del buen vivir de todos los bolivianos".
Por su parte, el Jefe de Estado agradeció la visita y saludó el apoyo de la nación originaria Jacha Carangas que aseguró es un  mensaje de las víctimas del racismo, de quienes han sido humillados.
"Yo saludo de verdad una gran iniciativa de ustedes, hermanas y hermanos, traernos un voto resolutivo, con este voto resolutivo saludando esta ley, imagínense después de cuántos años por lo menos estamos aprobando una ley contra el racismo, después de 185 años de vida como nación", remarcó.
En la resolución que fue entregada al Jefe de Estado los campesinos originarios ratifican su apoyo a la lucha contra el racismo y el respaldo al proceso de cambio, para la consolidación del Estado Plurinacional.
El documento apoya, "en su integridad" la Ley Contra el Racismo y toda forma de Discriminación, promulgada por el Presidente Evo Morales y rechaza de manera enfática "las actitudes de ciertos sectores de la oligarquía que rechazan esta ley, por considerar que afecta la libertad de expresión.
Además, las autoridades originarias del Suyu Jacha Carangas anunciaron que participarán en la elaboración del reglamento de la ley de manera participativa y directa.
Finalmente se declararon "en permanente estado de emergencia y vigilia ante cualquier intento de desestabilización del Gobierno" y convocaron a la unidad, reciprocidad y mancomunidad de todas las naciones originarias y organizaciones sociales.